A los compañeros del tren especial que es nuestra vida

jueves, 30 de abril de 2015

Poesía...Bien mío








Escribir al son de una poesía que nos brota del alma, y que nos hace escribir fluidamente, solo expresando las palabras que brotan de nuestros dedos, como si tuvieran vida propia, es maravilloso, aunque sepamos que no guardan ninguna simetría de las establecidas por los eruditos en el tema, desde hace siglos. 

Para mi, que me encantan los sonetos, me encuentro sin embargo, inmersa en esta sucesión de palabras que llegan a mi alma y quieren buscar su expresión, propia y a la vez ajena, porque a veces, pareciera que no soy yo la que escribe, sino alguien más que utiliza mi cuerpo para expresarse, o quizás sean cosas que estaban muy profundamente arraigadas y con el transcurrir del tiempo han ido emergiendo y haciéndose presentes.

Por todo ello, hoy comparto este humilde poema titulado  

Bien mío...

Te quiero bien mío, más allá del viento.
Te quiero bien mío, de mil maneras
desde el fondo del recuerdo, 
del presente y el futuro
Te quiero bien mío, sin olvido
al pie de este mundo de poesías, libros y sueños...

Te quiero bien mío,
con un millón de flores
que llenan de aromas mi vida
con un millón de expresiones
que salen de mi alma...

Te quiero bien mío,
llena de paz y ternura
de caricias y suspiros.
Te quiero bien mío,
con sonrisas nuevas
que llegan incluso a mi mirada

Te quiero bien mío,
desde el corazón de la niña, de la mujer
de la madurez que me habitan.
Te quiero bien mío,
a susurros y a gritos
al viento y a la luna
que conocen mi alma

Te quiero bien mío,
desde el infinito
y hasta el más allá.
Te quiero bien mío,
con la ilusión de una novia enamorada
que brinda a su amado
todas sus bondades y alegrías
sus ansias y anhelos
más allá del tiempo 
y en el tiempo de nuestras vidas...


Mireya Pérez

sábado, 25 de abril de 2015

Hablemos del Perdón y de lo liberador que es Perdonar y ser Perdonados.



Los Cristianos tenemos una oración que nos enseñó nuestro Maestro Jesús, donde decimos:

Padre Nuestro, que estás en el Cielo
Santificado sea tu nombre,
venga a nosotros tu Reino
hagase tu voluntad, así en la Tierra como en el Cielo

Danos hoy nuestro Pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas
así como nosotros perdonamos
a los nos ofenden,
no nos dejes caer en la tentación,
mas líbranos del mal, 
Amén.

Y creo que, a veces, sin darnos cuenta, faltamos a esta oración porque muchos de nosotros, en algún momento de nuestras vidas hemos guardado rencor y no hemos perdonado a quienes ¨aparentemente¨nos han ofendido, o nos han herido,(la mayoría de las veces en el amor propio o ego), y la continuamos rezando, de forma automática, al caletre, sin ahondar en su maravilloso mensaje de Paz, Humildad y de Perdón.

Perdonar, es para mí, la lección más importante que he aprendido en mi vida, aunque al principio parece cuesta arriba, porque hay que derribar muros muy sólidos, construidos con la vanidad, el ego, y muchas otras cosas, a veces muy frívolas. En la medida que va pasando el tiempo, se hace cada vez más natural y llega un día en que no tomas nada como ofensa, le quitas importancia y perdonas, como digo yo, a golpe de pestañas, jajajaj.

Cuando empiezas este camino, notas cómo se hace cada vez más ligero, aunque sea empinado, pero ya liberados del yugo del ego y del rencor, aún en las horas duras y crueles, sientes una liberación y pareciera que el alma estuviera mucho más ligera, y se va conformando un hábito tan personal, como el respirar, dejas de poner atención a lo aparente, a lo externo, que sin darte cuenta, con el tiempo, no solo perdonas en el instante mismo, sino que olvidas, como si borraras del disco duro de tu mente, ese recuerdo, y lo sustituyes por maravillosos momentos de unión, confraternidad, paz y amor incondicional hacia ti y hacia los demás.

El ego, ante este dilema, no tiene otra cosa mas que alejarse o quedarse agazapado, a ver si en algún momento lo dejan salir, pero como la persona ya no está tan pendiente de lo externo, sino de su interior, ni siquiera se fija en ese elemento, que a lo mejor se ha quedado fuera de la fotografía de tu vida.

No ha sido fácil, no lo es, es un trabajo de mucho tiempo y años, hasta que hoy, ya esas cosas que me hirieron o me hicieron sufrir, son sólo recuerdos del ayer, que no volverán, pero de los cuales aprendí. Porque se aprende de los errores. 

En Ciencias se habla del Ensayo-Error, como una de las fuentes de aprendizaje y evolución o adaptación de las especies, al medio ambiente. Y es así como yo lo veo... cuando nacemos, venimos sin manual de instrucciones, y nuestros padres, aprenderán la dura y maravillosa tarea de educarnos y enseñarnos, cometiendo errores y aciertos, y así un buen día, el bebé, se habrá convertido en niño, el niño en adolescente y el adolescente en hombre o mujer.

Como nunca es tarde para aprender, podemos comenzar a hacer ejercicios para perdonar, empezando por el exterior. Así que, sentémonos en un lugar aislado, o donde sepamos que no nos van a molestar un rato, puede ser por ejemplo: su habitación, el jardín, e incluso la sala de baño (las madres me van a entender, porque muchas veces es ahí, el único lugar en que los pequeños nos dejan un momento libre, jajaja).

Ahora que estamos en silencio, respiremos profundo varias veces, de manera que sólo pensemos en nuestra respiración, cómo entra el aire por nuestras fosas nasales y cómo sale por la boca, una, dos, tres veces, las que haga falta hasta que percibamos la quietud... Ahora traigan a su mente, aquellos momentos, situaciones o personas que los han herido, ofendido o fallado, piensen en el momento en que ocurrió, y ahora con toda la fuerza de vuestra voluntad, díganles que los perdona, que todo ha pasado, que desean de todo corazón que les vaya muy bien en la vida, y que les envían todo su amor. Si es posible, imagínense dándoles un abrazo, grande de perdón, sientan ese calor de corazón a corazón. Y si lo hacen varias veces, con todas y cada una de las personas a las cuales habían recordado con enfado y molestia, verán que con el tiempo, al rememorarlos, sólo vendrán a su mente, los momentos felices que compartieron, que se que fueron muchos. Incluso muchos más que los ¨aparentemente malos¨.

Bien, ahora nos toca a nosotros mismos, y esto ya es harina de otro costal, porque nadie, nunca nos enseñó a perdonarnos, no, pero sí a lo largo de nuestra vida, hemos sido los peores y más ácidos críticos de nuestro comportamiento, de nuestra vida y de nuestras acciones, y muchas veces nos hemos sentido culpables, de cosas que no podíamos preveer, ni tener dominio de la situación, porque señores, Dios nos creó con Libre Albedrío, es decir, que somos capaces de tomar nuestras propias decisiones, y por supuesto, esto engloba a todos los seres humanos, así que los errores de otros no son nuestros, y a veces, aunque queramos, no podemos evitarlos, y por ello, tampoco debemos sentirnos culpables, aunque esta señora que les escribe, en más de una ocasión se ha sentido culpable, sin serlo. Pero así somos, y por ello, es muy importante este ejercicio de Perdonarnos a nosotros mismos.

Comencemos por reconocer nuestro cuerpo, nuestra mente, nuestra alma que nos habita y pidámosle perdón por haberla traicionado tantas veces, por haberle hecho daño, por haberse abandonado a pensamientos de auto destrucción, por palabras y pensamientos conscientes o inconscientes, donde nos hemos fustigado cual látigo romano. Sienta el dolor y la tristeza que arrastra por esas circunstancias en donde se han hecho daño a sí mismos, por miedo, por dolor, por confusión, lleven a su alma el sentimiento cálido del perdón, abrasense a ustedes mismos, y sientan el regocijo de su espíritu y díganse: Me perdono a mí mismo, me perdono a mí mismo. Con el tiempo estoy segura de que sentirán mucho mejor, y aceptarán los errores cometidos, como enseñanzas de la vida, aunque sean muy dolorosas, pero son parte del aprendizaje vivencial. Y se sentirán libres!!!!.

Quizás por eso, nuestro Padre San Francisco de Así, nos dejó la oración más hermosa jamás creada por ser humano:

Hazme un instrumento de tu Paz.

... Señor ayudame a nunca buscar,
querer ser perdonado,
como  perdonar...
Ser entendido,
como entender...

Ser amado,
como amar...

Hazme un instrumento de tu Paz...


Que Dios nos bendiga a todos, nos de el perdón y la sabiduría para perdonar y olvidar las ofensas y a quienes nos han ofendido.

Mireya Pérez



jueves, 23 de abril de 2015

Un alma soñadora...la de esta caraqueña.

El Teide



 
El Avila de Caracas o Guaraire Repano 








Amanece un nuevo día, y a través de la ventana de mi sala, puedo ver un día maravilloso, que Dios nos ha regalado, sin nubes, con el cielo azul perfecto, se ve a lo lejos parte del Teleférico que lleva a una estación cercana a El Teide, la montaña más alta de España, y que aquí llamamos con cariño, nuestro padre Teide. Imponente, majestuoso, se llergue entre el ¨mal pais¨, restos de la última erupción volcánica, que ha moldeado la isla durante millones de años.

Para el viajero que lo ve por primera vez, le debe parecer maravilloso, para mi lo fue y lo sigue siendo. Cuando se asciende por carretera hasta Las Cañadas del Teide, se ve cómo el paisaje va cambiando a medida que ascendemos y este Rey tan especial, hace gala de toda su belleza, para enamorar a propios y extraños.

La naturaleza es generosa con nuestras islas, sus terrenos y su geografía tan particular, dan origen a 65 micro climas diferentes en la isla de Tenerife. Lo que hace que tengamos zonas maravillosas para cultivos como el Plátano de Canarias, con su denominación de origen, que en América llamaríamos bananas o cambures; las almendras, los higos, viñedos maravillosos, con denominación de origen como los de Tacoronte, La Orotava o Icod de Los Vinos, frutas de casi todos los tipos, inclusive se están dando aquí frutos tropicales como la Guanábana, divina, una de las frutas que más me gustan, etc., etc.

Y mi alma soñadora que a veces se dispersa por allí entre sueños, palabras y ensoñaciones, se llena de paz, de alegría y armonía espiritual. Caminar en un día como hoy, es toda una experiencia, porque si vas a uno de los parques maravillosos que tenemos y que cuidamos, encuentras no solo espacios cuidados y mimados con amor, sino también la paz y la tranquilidad que permite que te sientes a la sombra de un árbol de caucho, de fuego, o cualquier otro, y escuchar el trino de los pájaros, el vuelo de las mariposas libando de flor en flor, dentro de este caleidoscopio de colores que son las flores, que en cada cambio de estación, son transplantadas tanto en parques, avenidas, Ramblas y rotondas, desde la más pequeña hasta las más grandiosas de nuestra geografía. Cada municipio hace gala de la labor incesante de mantenimiento de las áreas verdes y comunes, que compartimos todos los que convivimos en este paraíso celestial, llamado Islas Canarias.

Sin embargo, el recuerdo de la tierra que nos vio nacer, siempre está presente, porque gracias a la globalización nada es intrínsecamente puro, y las gentes y sus costumbres se entremezclan produciendo la diversidad maravillosa de la cual somos ejemplo. 

Yo extraño mi cerro El Avila, de Caracas, que ahora se conoce por su nombre indígena Guaraire Repano, pero que sigue siendo para mi, el Sultán enamorado a cuyos pies se encuentra la Odalisca rendida ( del poema Vuelta a la Patria de Joaquín Pérez Bonalde). Caracas, es una ciudad ubicada a lo largo y ancho de un valle alargado formado por un lado, por el Avila imponente, y por el otro por montañas de la cordillera central, y cuyo recorrido es divido en dos, Norte y Sur, por un río que lo recorre de punta a punta, El Guaire. Siempre fue mi norte esta hermosa montaña, que durante el año iba cambiando de colores, según la floración de su inmensa flora y fauna tan especial. En mis recuerdos están grabados, los paseos a Los Venados, la subida de la Julia, la carretera vieja o de los españoles, por donde hace más de 500 años se subía desde La Guaira hasta Caracas, y que finalizaba en nuestra popular y entrañable urbanización llamada La Pastora, con sus casas coloniales, sus patios centrales y sus tinajeros, beber agua de tinajero, era para mi un recuerdo maravilloso, el agua más dulce y pura que haya tomado alguna vez.

El Teleférico de Caracas, uno de los más altos del mundo, donde su edificio más emblemático, el Hotel Humbolt, es un prodigio de la arquitectura e ingenio de insignes venezolanos que allá por los años 50 lo idearon y construyeron venciendo todas las pruebas que la orografía del terreno les presentó. Y es imagen de nuestra ciudad. Cuántos paseos con mi familia, mis amigos de la infancia, cuántas veces subimos para ir a patinar sobre hielo, cuántas risas y sorpresas compartidas, y la vista maravillosa de la ciudad a los pies de la gente que la visita y de los que la amamos y la llevamos en el corazón.

Hoy cuando alguien me pregunta de dónde soy, me siento dividida entre mi patria y la de mis padres, a ambas les debo una parte de lo que soy, y les estoy agradecida. ¿O será que soy extraterrestre?.... jajajajaj, no ni hablar!!!, yo se quienes fueron mis padres, mis ancestros y se en donde crecí y con quien. Tengo la inmensa suerte de contar con amigas y amigos de toda la vida, testigos de nuestro paso por la vida, de mis compañeras del colegio y de la Universidad, grandes confidentes de muchos sueños y caídas, y de mis niñas y niños, aquellos a los cuales en un momento dado de mi vida, toqué sus corazones.

Por todo ello, hoy mi alma soñadora está feliz, rebosante de nuevas energías, radiante como el mismo día que tengo por delante, agradecida por las oportunidades que Dios me da y también por los escollos que hacen de mí quién soy en realidad, buena o mala, no importa, lo verdaderamente importante es que soy yo, y nadie más, ni copia, ni remedo de nadie, ni moldura de nadie, imperfecta, pero yo. Asi de sencillo, jajajajajaja.

Que Dios nos bendiga hoy y siempre, que les de un día maravilloso, pleno de oportunidades, cosas hermosas, sonrisas y alegrías y sobre todo de salud.

Mireya Pérez.



Hoy me extra limité, pero no me van a negar que son tres canciones preciosas!!!!!

miércoles, 22 de abril de 2015

Poema Caballo de Luna Blanca







Hoy nos vamos envueltos en poesía, iluminada por una fotografía preciosa, espero que les guste.

Caballo de Luna Blanca
Caballo de piel canela
Caballo que me enamoras
con tus crines y tus patas
al son de tus caracolas,
cuando relucen tus patas
mientras vas cruzando el viento

Caballo de mil colores
caballo que me enloqueces
cuando tus crines al viento
se mueven cual melena
de dama coqueta y tierna

Caballo de Luna Blanca
que apareces en la loma
y con tu relincho reclamas
la atención de todas ellas...

Caballo de Luna Blanca
mirada fija e intensa
que dominas a tu harén
cual Sultán en la Giralda

Caballo de Luna Blanca
ayer partiste al ocaso
galopando alegremente
tras los cascos de tu amada

Caballo de Luna Blanca
te ha llamado la flama, 
el ímpetu y las ganas.
Caracoleas al viento
luciendo tu estrella blanca

Caballo de Luna Blanca
Caballo de mil colores
cuando vuelvas hasta aquí
recuerda que tus amigas,
las flores multicolores,
te regalan su fragancia.

Y amorosas te perfuman
para cubrirte de paz,
calma y sociego.
Y el amor que tanto anhelas
te espera en la Loma Aquella.


Mireya Pérez.



domingo, 19 de abril de 2015

Si pudiera....










Muchas veces a lo largo de estos últimos 20 años de mi vida, me he planteado esta frase: ...Si pudiera... y detrás de esas dos sencillas palabras, se entretejían un sin número de cosas, situaciones, pensamientos e ideas que venían a mi mente como en un torbellino, y sin saberlo, desperdicié minutos e instantes mágicos que sucedían a mi alrededor y que en mi falta de madurez o de conciencia, no valoré en su justa medida.

Hoy con el arribo cada vez más cercano de mis primeros 60 años de existencia, veo con nostalgia el tiempo desperdiciado, pero sin embargo, también agradezco a Dios la oportunidad maravillosa de emprender el camino, de nuevo, tantas veces, como sea necesario, porque la vida nos pone a veces en la tesitura de tomar decisiones drásticas, fundamentales y vitales, mas sin embargo, en otras ocasiones, solo hay que decidir entre uno u otro camino. 

¿Qué estoy haciendo al respecto?. La respuesta es simple, dar un paso detrás de otro, no puedo hacer nada más, simplemente ESPERAR y CONFIAR en que nuestro Señor siempre tiene algo mejor para nosotros, aunque a veces en nuestra inmediatez no veamos la luz al final del camino, pero la hay, estoy segura, existen brotes de vida en cada recodo, lo que significa que cuando este tramo tan empinado y a veces tan duro termine, conducirá quizás a una zona plana, una meseta quizás, donde pueda descansar y respirar agradecida, donde quizás encuentre un manantial de agua fresca donde saciar mi sed, donde la luz del sol brillará tanto, que casi tendré que cerrar los ojos, para acostumbrarme a esta nueva etapa.

A pesar de todos los percances que han ocurrido, doy gracias a Dios por las cosas buenas que han sucedido, suceden y sucederán en mi vida, porque cada vez que he necesitado algo sustancialmente importante, han aparecido en mi vida: personas, situaciones o cosas que parecieran traídos al azar, pero que mi corazón cristiano sabe, que es el Señor el que me los ha puesto para ayudarme, son los ángeles del camino y los maestros de la vida, que han aparecido en el momento oportuno y justo, ni un minuto antes ni un minuto después. Y estoy enormemente agradecida por ello.

A pesar de todo, estoy viva, tengo una mente que piensa, a veces demasiado, lo se, pero está ahí, funciona, equilibra los sentimientos que en un momento dado podrían haberse desbocado y sin embargo, han tenido la templanza suficiente para acudir en ayuda del dolor ajeno o propio, sin destruir o menoscabar la Fe que mueve mi vida, y la que me gustaría inculcar en las personas que llegan a ella, o que se han marchado, porque ha llegado la hora de bajarse del tren existencial de Mireya, para subirse a otros trenes.

Trato en lo posible de quitar o alejar de mis pensamientos ese...Si pudiera... y sustituirlo por un: ..voy a hacer tal cosa y tal otra... Es decir, me invento mi ruta o camino, me pongo metas a corto, mediano y largo plazo, cosas que se que con un poco de esfuerzo de mi parte, podré realizarlas. No se trata de poserse metas inalcanzables, porque entonces vendría el desánimo y la congoja, no, se trata de establecer aquellas cosas que sabemos que podemos realizar.

Trato por ejemplo, de escribir todos los días en este blog, que sé que no trata de temas súper importantes, pero que sirve de diario de ruta y ejercicio mental y físico, para mi meta de escribir libros interesantes, de ayuda, de apoyo a otros, porque, como dice el refrán popular: ¨Mas sabe el viejo por viejo que por diablo¨... Y de algo deben servir las experiencias vividas, no porque sean un ejemplo, aunque quizás sí, en la medida de que no cometan los errores que cometí, y eso sería maravilloso, porque habré ayudado a alguien a no tropezarse en el camino, por no mirar con atención... 

Mi madre solía regañarme porque no miraba por donde caminaba, en mi casa, por ser mi madre modista, siempre había cerca de su área de trabajo, pedazos de telas, alfileres y hasta agujas y tijeras que se habían caído al piso, y que yo podía pisar y dañar o hacerme daño, y mi respuesta inconsciente era:

- Mami es que me quedan muy lejos....- porque siempre fui, en esa época, una ¨larguirucha y flaca¨criatura, con mi 1, 72 metros de altura.

A mi madre no le quedaba más remedio que sonreír, y con la mano empujarme para que saliera de la zona de desastre en que había convertido su mundo, unos instantes.

Sigo leyendo, no con la misma ansiedad de antes, porque para leer necesito ¨mi espacio¨interior especial, y a veces no lo tengo, pero no importa, lo verdaderamente importante es la labor que realizo, aunque no sea aparentemente productiva, que lo es, pero solo a nivel espiritual, Dios y yo lo sabemos.  

El día en que tuve la oportunidad de coger de nuevo mi Cruz, la agarré en forma consciente y he seguido y seguiré adelante, a veces, aparece un ¨Cicerón¨ que me ayuda un tramo del camino, otras lo recorro en solitario, sumergida en mis pensamientos, rezando, cavilando, haciendo cálculos mentales, construyendo mis sueños, recomponiendo mi postura ante cada una de las pruebas o piedras que encuentro, sonriendo siempre a los otros, tratando de infundirles mi paz y mi conciencia tranquila y serena, sirviendo quizás de ejemplo, a otros, sin saberlo ni proponérmelo.

He aceptado conscientemente todo lo que hay en mi vida, porque si me pongo a analizarla, tengo muchísimas cosas por las cuales estar agradecida a Dios y lo estoy: En primer lugar: estoy viva, respiro, pienso, siento, transmito a los demás, camino, etc.; en segundo lugar, soy una mujer sana de cuerpo y de mente, muy importante para mi, jajajaj.; tercero: hay gente a mi alrededor maravillosa, empezando por mi hija y mi yerno, mis nietos felices y sanos, mi familia, mis amigas y amigos, mis ex-alumnas que no me han olvidado a pesar de que ya son mujeres profesionales y madres de familia, las personas que he encontrado en mi camino, mis recuerdos tan importantes para mi crecimiento como ser humano, porque son la base de este ser  humano que soy. Todo esto, que a veces damos por sentado, es valioso para mi, como persona e individuo, y como ser espiritual que soy. Porque todos y cada uno de nosotros somos, además de carne y huesos, un ser espiritual con un alma.

Así que cuando a mi pensamiento se asoma este ...si pudiera..., enseguida lo enfrento a un Sí Puedo y arreando que se hace tarde!!!!!, jajajajaj.


Que Dios nos bendiga a todos y cada uno de nosotros, que nos ilumine en las horas bajas y que nos permita cada día, ver de nuevo el sol, porque siempre después de una tormenta, así sea existencial, siempre sale el sol, otra vez, y con él nuevas oportunidades y sueños por cumplir.

Mireya Pérez.


viernes, 17 de abril de 2015

Ser congruentes con nosotros mismos...









Para toda persona enfrentarse a sus propias verdades y a sus propios miedos, es la cosa más difícil de hacer, porque desde niños nos han entrenado a mirar al exterior, a observar, analizar y evaluar al otro, pero nunca nos han dicho que primero debemos conocernos a nosotros mismos, reconocer nuestros fallos y nuestros errores, así como conocer nuestros puntos fuertes y renonocer nuestra propia valía, en palabras sencillas, nunca nos enseñaron a amarnos a nosotros mismos, e incluso llegamos al extremo de pensar en el otro o los otros, antes que en nosotros mismos, no que sea malo, sólo que en ese empeño por ser buenos hacia los demás, solemos ser muy duros con nosotros mismos, y a veces tenemos una imagen errónea de nuestra persona, y nos sorprendemos cuando alguien alaba alguna característica de nuestra personalidad que pensábamos que no teníamos o que simplemente pensamos que no valía la pena.

Hoy en día está muy en boga el estudio de la personalidad, la inteligencia emocional y el valor agregado que una persona puede brindar a un entorno laboral. Ya no bastan sólo los conocimientos  y la experiencia, también son importantes cosas que dábamos por hecho como la empatía, el saber estar, la actitud ante situaciones de estrés, y muchas más áreas de nuestra personalidad, que en conjunto forman el ser humano que somos, con sus buenas cosas y las cosas que se pueden mejorar y sobre todo las cosas que podemos aportar como un plus al entorno del trabajo, al grupo de estudios o incluso en acciones tan simples como compartir un vehículo, un campamento, un viaje de trabajo, etc.

El Dalai Lama tiene una frase que me parece esclarecedora:

...¨Somos visitantes de este planeta. Permanecemos en él por 90 o 100 años, en algunos casos. Durante ese período de tiempo debemos tratar de hacer algo bueno y útil con nuestras vidas. Tratar de estar en paz con nosotros mismos y ayudar a los demás a compartir esa paz. Si contribuye a la felicidad de otras personas encontrará la verdadera meta, el verdadero significado de la vida....¨

Todas nuestras acciones en la vida o a lo largo de nuestra vida, deben estar enclavadas dentro de un comportamiento ético, simentado en los valores que nos inculcaron en casa, con los amigos, los compañeros del colegio, de la universidad y en el trabajo. Si toda nuestra vida hemos sido personas que han reconocido sus errores, sin achacarlos al otro, sin mentir, ni siquiera a nosotros mismos, sin engañar, al final, aunque nosotros no lo veamos, la verdad siempre saldrá a la luz, y en la memoria colectiva resonará como en una caja de altavoces, las acciones bien realizadas, las cosas buenas y los hechos realizados de forma ética y de verdad. Es el mejor ejemplo que podemos legar no solo a nuestros hijos, sino también a los demás, aunque no se den cuenta, porque el agricultor que siembra las semillas en tierra fértil, no se pavonea de su siembra, al contrario, la cuida, fortalece y mantiene para que al final haya una buena cosecha, y si la cosecha es abundante no sólo da de comer a la familia, sino que además la comparte con los demás. Es un ejemplo de una huerta personal, obviamente a nivel macroscópico, las cosechas se venden al mayorista, pero nunca sabemos quién las produjo y cómo fue su esfuerzo, sin embargo disfrutamos de su labor, hecha la mayoría de las veces en silencio, sin protagonismo.

Pedro Luis Díaz García, un profesor de Psicología de la Educación, en la Universidad Católica Andrés Bello, allá por el año 1978, nos decía que ¨El Educador es un agente de cambio¨... y hacía hincapié en nuestra responsabilidad al impartir una clase, dar una información e incluso en nuestro comportamiento, porque los alumnos son como esponjas que absorven todo, lo miran todo y sin analizarlo, lo introyectan en su psique, y a la larga, nuestra influencia los marca de por vida. Por eso recordamos a nuestros maestros y profesores, porque dejaron una huella indeleble, de otros ni siquiera nos acordamos, y es una pena, pero no es culpa de nadie, cada quien llega al corazón de una forma diferente.

Confusio,hace más de 2500 años dijo:

Si hay luz en el alma
habrá belleza en la persona

Si hay belleza en la persona
habrá armonía en la casa.

Si hay armonía en la casa
habrá orden en la nación

Si hay orden en la nación
habrá orden en el mundo

Al leer de nuevo estas palabras, pareciera que el mundo no ha avanzado nada. Todavía no tenemos paz en el mundo, ni orden en la nación y mucho menos tenemos armonía en los hogares y la belleza, muchas veces es solo una mera apariencia, y es muy desolador. Para mi la belleza no radica en el aspecto físico, sino en la forma en que esa persona nos mira, en su franqueza, en la paz que transmite y en la sonrisa que generalmente asoma también a los ojos y los hace más brillantes.

¿Cómo podemos ayudar a nuestro nivel, casi microscópico?, simplemente comportándonos con equidad, siendo siempre honestos con nosotros mismos, si empezamos con algo tan simple y cercano, como nuestro hogar, poco a poco, sin darnos cuenta iremos marcando una huella, que se unirá a cientos de miles de huellas, como las nuestras, caminando en función de la honestidad, de la autenticidad, del bien común y general. Si todos a una ponemos nuestro grano de arena, haremos una montaña, cambiaremos el curso de la vida de muchos, sólo con poner atención y obrar en consecuencia.

Nada es fácil en nuestra vida, pero vale la pena vivirla y dejar nuestra huella y ayudar a los demás,´no hay nada más gratificante que saber que hemos sembrado en tierra fértil, y que un día, mañana o tal vez pasado, aquél árbol que sembramos dará frutos y cobijo a otros, siguiendo el ciclo maravilloso de la vida.

Que Dios nos bendiga e ilumine siempre, que podamos cada día darle gracias a Dios por esa nueva oportunidad que nos brinda y poder sembrar cosas hermosas, palabras e imágenes imborrables, que como los grandes pensadores de la antiguedad continúan en nosotros a través de sus enseñanzas.


MIreya Pérez

jueves, 16 de abril de 2015

Las cosas importantes de la vida...








El mundo da tantas y tantas vueltas, que a veces, y a pesar de que los viejos suelen decir que, todo poco a poco vuelve a su lugar, no deja de sorprenderme las casualidades o realidades de cada día.

Resulta impresionante las ocasiones en que habiendo soñado con tal o cual persona, o habiendo pensado en ella, de repente, sin ton ni son, tenemos noticias de esa persona, nos la encontramos en la calle, al salir a hacer alguna diligencia, o simplemente nos llama, o se pone a chatear a través de la red. Y es que dicen, los que saben de esto, que nada pasa por casualidad, que todo tienen una razón y un por qué.

A veces pareciera que estamos cincronizados mentalmente, o que la ley de la atracción de opuestos, nos reclama. Y es así como hacemos amigos entre gente de diferentes razas, credos, opiniones políticas, etc., a veces diferentes, pero convergentes en lo que nos importa más, que son los sentimientos, ellos son el hilo conductor de nuestras vidas, y hace que formemos una madeja intrincada, única y especial. Tanto, que cuando alguno de nosotros estamos pasando por algún bache, algunos perciben que ¨algo¨sucede, y surge la llamada, el chat, o el mensaje de whatsap, donde nos ponemos en contacto y hacemos llegar el mensaje que quizás alguien necesitaba, pienso que con el tiempo la amistad se convierte en un sentimiento tan fuerte o más que los lazos sanguíneos, y nos hace vulnerables y a la vez fuertes ante la vida y nuestras circunstancias.

Descubrimos aficiones, gustos, hobbys de personas que conocemos de toda la vida, y que de repente al llegar a esta, nuestra edad, en que la mayoría de las cosas han sido realizadas, aparecen aficiones, o quizás es que siempre quisimos hacer ciertas cosas, pero no teníamos el tiempo para hacerlas, o el trajín del día a día nos impedía hacerlas, y soñábamos que cuando llegara el momento del descanso del¨guerrero¨aparecerían los pintores, los jardineros, escritores o cuenta cuentos como yo, los diseñadores de jardines, ambientalistas, cuidadores de animales en peligro de extinción, o en el peor de los casos, animales en abandono, que es el peor de todos, porque cuando alguien abandona a un animal de compañía no sabe el trauma y el dolor que infiere a un ser vivo que sólo pedía que le dieran cariño y seguridad, pues ellos lo habían entregado todo antes.

Me maravilla ver a mis amigas y amigos haciendo multitud de cosas, todas maravillosas y únicas, aunque también ejerzan otros roles, algunos todavía están en pleno apogeo profesional, otros piensan ya en la jubilación o en tomar las cosas con más calma. Pero todos, sin excepción están trabajando en algún proyecto adicional que estoy segura será tan gratificante o más, que lo que hicieron anteriormente. 

La vida es hermosa, y no se acaba hasta que damos el último respiro. Así que todos y cada uno de nosotros tenemos un compromiso personal e intransferible con nosotros mismos, de cumplir nuestros sueños, aquellos que permanecieron guardados en algún rincón de nuestra mente, esperando solo la llegada del momento oportuno. Y ese momento es hoy.

Acariciemos con amor cada uno de nuestros sueños, que Dios nos de la sabiduría y la templanza para llevar a cabo todas esa pequeñas grandes cosas que quedaron para más tarde, pero que ahora es el momento de realizarlas, sin que por ello descuidemos los otros aspectos de nuestra vida: los amigos, la familia, la pareja, los hijos y los nietos. He puesto el orden a propósito, porque si se acuerdan, hace cuarenta o más años atrás, todos empezamos por los amigos, la pareja, los hijos, la familia... y después de mucho tiempo: los nietos, esos locos bajitos que nos mueven el piso y nos permiten soñar. 

Así somos, así nos queremos todos, o por lo menos yo los quiero así, a todos y todas, por ser como son, no los quiero diferentes, no cambien, yo los amo tal y como son y por lo que se distinguen cada uno de ustedes. 

Dios nos bendiga todos y cada uno de nuestros días y nos brinde la oportunidad de acariciar y descubrir esos sueños maravillosos y si es posible, que lo podamos compartir con la gente que en realidad nos importan.

Mireya Pérez.


domingo, 12 de abril de 2015

Con el tiempo aprendí....



Hoy nos vamos de versos, a veces cuando estoy sola, o estoy en algún sitio donde puedo aislarme del mundo unos instantes, me vienen al pensamiento palabras, ideas o versos, y agarro mi libreta de notas, que forma parte de mi equipaje diario, y empiezo escribir, simplemente voy escribiendo a medida que las ideas van aflorando a mi mente, como si ¨alguien especial¨ me dictara las palabras que poco a poco van tomando forma, y se convierten sin quererlo, en algo como este poema que hoy comparto con ustedes.

Se llama : 

Con el tiempo

Con el tiempo descubrí
que era más fuerte de lo que pensé
Con el tiempo descubrí
que en mi interior había una fuerza
superior a mi...

Descubrí que si sentía miedo
al rezar, me llegaba el consuelo
Descubrí , que después de la tormenta
el cielo azul volvía  a brillar

Con el tiempo descubrí
que una sonrisa
era capaz de derrumbar
un rostro hosco,
que un simple saludo
abría muchas puertas

Con el tiempo descubrí
que hasta el más fuerte
en algún momento siente miedo,
que hasta el más débil
se puede convertir en una fortaleza.

Con el tiempo descubrí
que mi Fe y mi Amor
eran suficiente...
Descubrí que en la Oración
encontraría siempre
la Paz añorada.

Descubrí que no hay dolor
que el tiempo no cure
Descubrí que el Amor 
lo puede todo
y que todos somos 
el reflejo del Amor de Dios

Mireya Pérez.

Que Dios nos bendiga a todos, y cuando tengamos un bajón emocional, seamos capaces de mirar hacia nuestro interior, respirar y conversar con nuestro Dios, allí encontraremos la paz y el sosiego que a veces necesitamos, pues los castillos y las fortalezas también se derrumban, pero el sol, aparece siempre después de la tormenta...


viernes, 10 de abril de 2015

Los celos y la envidia, dos sentimientos destructivos...






Nunca en mi vida he podido entender a la gente que ¨cela¨y que  ¨envidia¨ a los demás, cuando sobre todo la persona envidiada siente que no tiene nada que pueda ser envidiado.

Pero una amiga, que ya no está entre nosotros, me explicó que a veces, la envidia no es porque una persona tenga más dinero u otras cosas, sino que la gente puede envidiar incluso, siendo uno pobre, la actitud que se tenga ante la vida, que eso los mata, porque no nos ven derruidos, sino prestos a ayudar, con una sonrisa siempre en el rostro y en la mirada, pues muy pocas personas son capaces de transmitir con la mirada, la bondad, la alegría y el amor, y eso es causa de que las personas puedan envidiar en alguien, que quizás no tenga bienes materiales, pero si un corazón generoso, abierto y limpio...

Por eso hoy voy a contarles un cuento de mi cosecha sobre estos sentimientos destructivos y la innecesaria y torpe actitud que esto genera en la vida de quienes no pueden aceptar las diferencias y desean lo que otros tienen, simplemente por el hecho de ser ellos mismos.

¨ Hace ya algún tiempo, en la Plaza grande de Roma, donde las palomas blancas viven a su antojo y revolotean entusiastas ante la salida al balcón o a la plaza del Hombre Santo que habita en ese edificio tan singular, donde día tras día transitan miles de personas en una peregrinación constante, ocurrió un hecho que dejó atónitos y extrañados a los que en ese momento estaban sacando fotos...

De repente y sin aviso ninguno, se escuchó un sonido desgarrador, alguien logró captar, sin darse cuenta, el momento en que un Gavilán y una Gaviota atacaban en el aire, cada uno por un flanco, a una pobre Paloma Blanca, que volaba descuidada, hacia el suelo de la plaza, quizás en busca de las migas de pan, que la gente suele darles, y que tanto les gustan a estos colombófilos.

El caso es que el cuerpo inerte de la paloma cayó en la plaza, y ninguno de sus agresores fueron tras su presa, sólo habían querido destruirla... acabar con esa pobre criatura, cuyo único ¨pecado¨ había sido atreverse un día domingo acercarse a las manos del Santo Padre, y revolotear con alegría, por la sonrisa recibida, eso había acabado con su paz, pues desde ese mismo día, las palomas que habitaban los tejados y cornisas, se burlaban de ella, y las gaviotas escuchaban extrañadas, ese aparente milagro, y como son unas ladronas, querían ese protagonismo, pero nunca el hombre llevaba pan o pescado que pudieran robar, no daba alimentos, entonces ¿ Por qué esa paloma tonta había hecho eso?...

Pero el cuchicheo de las palomas no dejaba de sonar en la mente de las gaviotas, que no sabían cómo acabar con esa ¨tontería¨... Pero un día, un Gavilán llegó a la zona, y escuchó el parloteo de las palomas y sintió curiosidad por conocer a ese raro ejemplar, y durante días estuvo acechando a ver si reconocía, entre tantas, a la paloma que había llamado la atención, y descubrió que era una pequeña paloma blanca tímida y simple, pero  con un algo que la hacía diferente, así que decidió que en cuanto se pusiera a tiro, se convertiría en su desayuno.

Y una mañana de primavera, el Gavilán y la Gaviota, sin haberse puesto de acuerdo, cada uno por su lado, atacaron a la vez, a la pobre paloma blanca, pero ninguno de los dos, después de haberla atacado y matado, tuvieron la desfachatez de reclamar la presa, algo en su fuero interno les dijo que habían hecho mal, y por eso, el cuerpo sin vida de la paloma tímida, quedó inerte en el suelo de la Plaza de Roma...

En el Cielo, sin embargo, el corazón del Águila que hace algún tiempo la había rescatado, lloró y derramó una lágrima, pero el Señor le dijo que no se preocupara, porque ahora estaba entre ellos y siempre sería feliz...¨

Como habrán leído, la razón de los celos y la envidia, no era ninguna, la pobre paloma blanca sólo era feliz cuando podía ver al Hombre Santo, y no le había hecho daño a nadie, pero la envidia de las demás compañeras, y sus celos, hicieron que dos personajes que suelen ser cazadores por naturaleza, hicieran algo contrario a su ser, atacar y destruir, por el solo hecho de hacerlo, ninguno reclamó la presa para sí, al contrario, cada uno voló de nuevo a su medio natural, sin siquiera volver a pensar en lo que habían hecho, y las palomas, solo sintieron de repente, el Ohhhhhhhh de la plaza, que asombrados, recogieron el pequeño cuerpo y lo llevaron a enterrar en los jardines del Palacio Episcopal.

¿Sacaron algo de los celos?... No... ¿Sacaron algo de la envidia?...No...

¿Por qué entonces nos encaprichamos en algo que no nos pertenece, cuando tenemos tantas cosas que podrían ser mejores que las que tiene el otro o la otra...? Solo puedo pensar en que la gente está ciega, profundamente ciega, si vieran el corazón de aquel al que celan o envidian, sabrían que a veces ellos quisieran no llevar ¨esa cruz¨ tan envidiada, pero un buen día decidieron que si esa era la que les tocaba, la llevarían con la frente en alto, y dándole gracias a Dios por la entereza y la fuerza interior que les permitía seguir adelante, a pesar de los pesares...

Que Dios nos bendiga siempre, que nos de la entereza para seguir el camino que nos ha trazado, que cuando creamos que ya no podemos más, la oración y la fe, sea nuestra fortaleza, y que si alguien en un momento dado, nos ataca o nos critica, aunque nos cause dolor, tengamos la fuerza espiritual para seguir y seguir, Dios siempre está con todos y cada uno de nosotros, y es el único capaz de ver en nuestros corazones y perdonarnos por nuestros errores.


Mireya Pérez


jueves, 9 de abril de 2015

Mentiras que destruyen las relaciones...







Una de las cosas más difíciles de entender en una relación: de amistad, de pareja, entre jefe y empleados, etc., son las mentiras, incluso aquellas ¨mentiras blancas¨o ¨medias verdades¨, porque sin darnos cuenta, como decía mi madre, - Más rápido se agarra a un mentiroso que a un cojo- Pues el cojo, adaptado a su realidad, puede correr aunque sea rengueando, pero el mentiroso, generalmente no se acuerda de cual mentira dijo, y la gente que se precia de tener buena memoria, se acuerda de la falsedad y quizás diga algo, o simplemente se calle, pero anotará mentalmente que no podrá creer lo que el otro u otra diga, en relación a tal o cual contexto.

El mentiroso, puede ser un mentiroso patológico, que siempre dice mentiras; o una persona que a veces dice cosas producto de su fantasía, pero que al fin y al cabo, el que no lo conoce, toma como mentira pura y dura.

Hay personas que mienten para safarse de un problema; otros lo hacen para pavonearse de algo o echarse las de algo en concreto, e incluso llegan a creer su mentira y vivir su historia personal, basados en esa mentira, que en su mente es una realidad, aunque en la vida real, sea solo un castillo de naipes que se derrumba al primer golpe de viento. Hay muchas personas que son así, y no son malas personas, solo que a veces se esconden en esa falsa realidad para no dar a conocer su triste presente o pasado, su soledad, o la falta de afectos.

A veces hay personas, que sin venir a cuento te hablan de sus conquistas, de amores de papel, de posesiones o riquezas, que quizás existan o no, pero que al interlocutor no le llama la atención para nada, sobre todo si no ha preguntado sobre el tema, y entonces sospecha con razón o no, de una posible mentira.

Existen personas incluso, que llegan a mentir a tal punto, que son capaces de robar las ideas de otros y hacerlas ver como propias, se le llama ¨robo de conocimientos¨, o como dice el saber popular: ¨ Ganar indulgencias con el escapulario ajeno¨. Suele ocurrir mucho en el ámbito laboral, sobre todo cuando hay un empleado que se destaca de otros, y posiblemente haya un compañero en el mismo nivel, que por envidia o celos, empiece a boicotear la labor del compañero, e incluso robarle o tomar ideas del otro y presentarlas como propias, solo que al final, el jefe o supervisor inmediato se da cuenta, porque las ideas, como las huellas dactilares, les pertenecen a quienes las crean y tarde o temprano, el mentiroso es agarrado en la mentira o no puede hacer frente a la segunda parte de la idea, que sólo tiene el que la creó. Lo vi muchas veces en las empresas en que trabajé, e incluso llegué a tener una persona cercana a mi, que tenía esa mala costumbre, al principio ganó y engañó, pero más temprano que tarde, la mentira salió a flote, pues el destino siempre nos alcanza, aunque tratemos de esquivarlo.

Existen en la relaciones de pareja, las mentiras que a veces se dicen unos a otros, para safarse de una realidad en la que si le hicieran frente, tendrían que decir algo, que están seguros, rompería los esquemas en los que está basada la relación, sobre todo cuando la relación de pareja empieza a tener problemas graves, bien por falta de comunicación, bien por la presencia de una tercera persona,o simplemente porque sin saber por qué, la relación dejó de significar lo que era hasta ayer. Muy pocas personas son capaces de reconocer que han fallado o que ya no pueden más, y esperan a que sea el otro o la otra, el que tome la decisión de separarse, e incluso si llega el momento, se sienten ofendidos e insultados, y entonces el amor propio habla por ellos, y posiblemente recurran a los insultos o al descrédito personal, para no quedar como el perdedor, cuando en realidad ambos han perdido, no sólo uno. 

Cuando una relación acaba, hay un duelo entre los dos, por algo que se ha muerto, por el afecto y el compañerismo compartido y perdido. Con el tiempo, cuando las heridas sanen, quizás si son lo suficientemente adultos y maduros, puedan incluso llegar a ser amigos, pero al principio son enemigos acérrimos, y si hay hijos de por medio, llegarán a utilizarlos contra el otro, para vengarse. Es en realidad la parte más triste de una ruptura sentimental y la más baja.

Ante tantos problemas, las personas debemos tener el suficiente dominio sobre nuestras emociones, como para reconocer nuestros errores, pedir disculpas o perdón, y si hay que seguir solos, bueno, no hay problema, no somos los primeros, ni seremos los últimos. Creo que siempre, aún en aquellos momentos en los que nos jugamos cosas tan importantes como el aprecio de alguien a quien amamos y respetamos, debemos decir la verdad, reconocer nuestros fallos, aunque nos vaya la vida en ello, si no lo hacemos, habremos creado un edificio sin bases sólidas, que al primer sacudón, se derrumbará como si hubiera sido construido con bases muy débiles, como en realidad lo son las medias verdades o las mentiras.

Todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos cometido errores, y quizás hasta hayamos mentido, pero lo importante no es caerse, sino saber levantarse. Ahí está el secreto de la vida, el saber reconocer nuestras flaquezas y trabajar sobre ellas, para poder ser cada día mejores, para nosotros y para los demás.

Espero que todos tengamos el tiempo de vida suficiente como para poder subsanar nuestros errores, para que podamos sanar las heridas que nos hayan infringido o que hayamos hecho, y sobre todo, para que podamos perdonar y ser perdonados, sólo así tendremos la tan ansiada Paz mental que todos, sin importar nuestro credo, edad o razón social necesitamos.

Que Dios nos bendiga y nos brinde oportunidades para enmendarnos y ser mejores seres humanos, para el disfrute de nuestra familia y seres queridos y para nosotros mismos.

Mireya Pérez