A los compañeros del tren especial que es nuestra vida

viernes, 30 de septiembre de 2016

¿Por qué a veces tenemos miedo?...



























No importa si somos jóvenes o viejos... Todos y cada uno de nosotros nos hemos visto en situaciones en las cuales, bien por desconocimiento, bien porque nos imaginamos la reacción de la persona, e incluso a veces hasta la esperamos, hemos sentido miedo de enfrentarnos a una u otra situación...Y pare de contar, las veces que habrán temido equivocarse en una apreciación, en una respuesta, en una decisión hecha quizás sobre la marcha de los acontecimientos, y mil y unas formas de miedo que podamos haber abrigado alguna vez, o tener incluso hoy en día.

No soy psicóloga ni mucho menos, sólo tengo la experiencia de haber vivido de una forma determinada, y reconozco que he tenido miedo cientos de veces, como también he sido osada en otras. Pero al miedo lo he visto de frente más de una vez, y  detrás de esa máscara siempre  he encontrado quizás, una lección de vida, un aprendizaje o una toma de atención sobre X o Y motivos, a los que no les había hecho mucho caso.

Los miedos a veces, nos lo produce una sensación de desamparo momentáneo, quizás algo que desconocemos y quizás por cautos, preferimos temerle antes que mirarlos de frente y descubrir que no era tan duro o cruel como creíamos... Quizás los miedos más frecuentes sean debidos a lo desconocido, a algo que no hemos vivido o experimentado, o a una pesadilla de la cual te despiertas sobresaltado y con palpitaciones, como si la vida misma se te fuera en ello. 

Otras, incluso, nos llevan a tenerle miedo a la soledad y buscamos llenar esos espacios vacíos con bulla, con acciones bruscas o en el peor de los casos, utilizando la evasión emocional como escudo ante la realidad.

El miedo es libre... Cada uno de nosotros le hacemos frente a nuestra manera, que muy posiblemente no sea ni la adecuada ni la correcta, según el punto de vista o apreciación de otros, pero es nuestra reacción y quizás sea la única que podemos tomar, o que  nuestro cerebro nos permite vislumbrar, porque debemos recordar que nuestra mente se bloquea cuando se siente amenazada y se protege, a su manera, de los cambios que  se cree incapaz de superar.

La mayoría de nosotros se enfrenta cada día a nuevos retos, que se pueden tornar en ¨oportunidades¨ o en ¨bloqueos¨debido al miedo, ya que hacer un cambio en nuestras vidas significa salir de nuestra zona de confort, donde me siento cómodo, donde conozco cada arista y cada esquina o curva de mi rincón emocional, el que me he construido para que nadie me pueda perturbar, atacar o manipular...

Así somos amigos y amigas, aunque nunca lo reconozcan, el miedo nos manipula, nos impide hacer cosas nuevas, porque tememos, en nuestro fuero interno, los cambios. 

Por ejemplo: Para las personas obsesas del orden, el que alguien ¨les toque¨sus cosas, hace que casi se transformen en un ogro, no soportan que alguien cambie ni unos milímetros, algo que conforma su espacio, su órbita personal, su vida. Aunque quizás al mover algo se mejore el espacio, se transpire otro clima en la habitación o llegue más luz. No, se resisten con uñas y garras, casi como nuestras mascotas cuando salen de paseo y descubren un olor nuevo, y nos frenan hundiendo sus patas en el pavimento o suelo, impidiendo así nuestro avance, porque ellos quieren olfatear y descubrir qué es ese nuevo aroma que no estaba antes... Princesa lo hace, y para ser una perra de apenas 5 Kg. de peso, ejerce una fuerza descomunal  para que yo no la logre arrastrar, a veces cedo, otras soy yo la que logro sacarla de ese estado de casi tozudez, jajaja cosas de perros.

¿Qué hacer ante el miedo?...Respirar profundo, una, dos, tres veces, las que haga falta hasta que nuestro corazón comience a bombear normalmente o por lo menos, más acompasado. Después, si tenemos suficiente ánimo, mirar de frente aquello que nos ha perturbado y de ser posible hacer un breve análisis de la situación, como si no fuera con nosotros, pensar en la escena como si pudiéramos verla desde otra posición; al hacerlo, la perspectiva cambia, aunque el problema siga ahí, pero la respuesta que necesitamos será diferente, pues ya no nos sentimos amenazados, para nada, y veremos con más claridad la situación y las posibles variantes a aplicar para solucionar o atravesar ese momento al que teníamos miedo o del que no nos sentíamos lo suficientemente seguros.

¿Quiere decir que nunca más sentiré miedo?... 

No, el miedo es algo natural, hasta los animales pueden sentir miedo, si se sienten amenazados, pero la respuesta variará en la medida en que, podamos tomar conciencia del problema, respirar y desde la serenidad, la paz interior, y el sosiego: analizar, evaluar y ponderar las acciones posibles para superar esa pequeña incertidumbre que se ha presentado. Le pongo el apelativo de pequeña, porque considero que todo en la vida se puede superar, lo único para lo que no estamos ni preparados, ni podremos jamás escapar será para el capítulo final de nuestras vidas, que tarde o temprano se hará presente. Para todo lo demás, hay miles o cientos de respuestas posibles y formas de vencer el miedo o la incertidumbre.

Yo sólo le pido a la vida, a Dios y a mis seres queridos que tengan paciencia, que no soy perfecta, que cometo errores, que quizás diga muchas veces:

- ¿ Cuál es el problema?... jajajaj ( reconozco que esta frase pone a más de uno nervioso o casi los saco de sus casillas)... jajaja pero no lo puedo evitar, es más fuerte que yo... jajaja

Yo he mirado muchas veces de frente, a escasos palmos de mí, al más fiero de los miedos y lo he enfrentado, quizás no haya ganado todos los combates, pero aún estoy aquí, y sigo luchando cada día por mí y por los que amo, por lo que creo, por aquello en que confío. Ese es parte de mi equipaje vital y lo cuido con esmero, para que me acompañe hasta el final.

Tener miedo o respeto a lo desconocido no es malo, lo que si no podemos hacer es dejar que el miedo nos ponga cadenas y evite que avancemos, que crezcamos... Debemos creer en nosotros mismos, en nuestras habilidades, capacidades y conocimientos, tener Fe en nosotros mismos es importantísimo, quizás nadie nos lo enseñó, pero lo hemos aprendido en el camino de la vida, y debemos pelear como jabatos para superarnos a nosotros mismos y lograr nuestros objetivos, sueños o propósitos.

¡ Quién dijo miedo!

Que Dios nos bendiga.

Mireya Pérez

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