A los compañeros del tren especial que es nuestra vida

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Lo que he aprendido a través del ¨Paquete todo incluido de mi vida...¨









Cada uno de nosotros es el producto de : Experiencias, aprendizajes, lecciones de vida, respuestas, ensayos y errores...pero también del amor y la comprensión de personas que llegaron a nosotros, a través de diferentes medios; algunos directos: padre, hermanos, amigos, maestros, profesores, familia...Otros, en cambio nos enseñaron a través de libros, películas o vídeos, charlas, radio difusión de algún programa, etc.

En lo personal, he tenido y tengo grandes Maestros en mi vida, incluso aquellos que ya no están entre nosotros. Siento en mi alma, cada una de sus palabras, y trato de aplicar a mi vida diaria, cada una de sus enseñanzas. 

Soy Católica, Cristiana y hermana Terciaria Franciscana, pero sobre todas las cosas soy madre, esposa y abuela, y este último papel, el de abuela, me llena de infinitas alegrías, no porque los niños sean excepcionales, no, sino porque son mis ¨nietos¨, mis niños adorados... para ellos y por ellos, hago muchas cosas pequeñas, que quizás no tengan valor material, pero sí emocional y espiritual. Creo firmemente en el ejemplo de vida, y el día de mañana, cuando yo ya no esté, quizás puedan recordar algunas de las cosas que su Tati les enseñó o las que compartió, y mi alma, se sentirá infinitamente agradecida, como lo está hoy en día.

Compartiré con ustedes, este pequeño listado de cosas, por las cuales estoy total y profundamente agradecida a Dios, y a la gente maravillosa que he conocido y conozco en mi vida, incluyendo mi familia, mis hijos, mi esposo, mis padres y hermanos y mis amigas/os.

Puedo decir que aprendí:
  1. Que no importa los problemas o sucesos que ocurran en mi vida, siempre que los vea en perspectiva...dando un paso atrás mentalmente, e imaginando que estoy viendo el plano en el que se están desarrollando los acontecimientos, y así tener una perspectiva diferente del problema. Cuando así lo hago, la solución viene sola, como si Dios me mandara los ángeles que necesito, las personas que tengo o debo conocer, y que de alguna manera me llevarán a la solución de aquello que me agobia. Y si el problema no es posible solucionarlo a mi nivel, lo dejo en manos de Dios, que es el que mejor sabe lo que nos conviene o no.
  2. Mi libro Mi Hijo Pródigo, cuando lo escribí, lo hice por petición de una de mis amigas, ella en su sabiduría me lo sugirió como un ejercicio de catarsis. Pero una vez lo terminé, cuando ella lo leyó, y luego cuando otra amiga mía, médico, también lo leyó. Ambas en polos diferentes del planeta, me aconsejaron publicarlo. No sabía dónde hacerlo, lo hice primero en e-book, pero no tuvo repercusión, el tema es duro, lo reconozco...pero un buen día, viendo uno de los vídeos del Dr. Wayne Dyer, obtuve su correo electrónico y le escribí sobre mi libro, y me respondió, poniendo a mi disposición la casa editorial con la cual trabajaba, Hay House, ellos a su vez me conectaron con mi editor, y hoy en día, mi libro es una realidad, y está llegando poco a poco, el Mensaje a García, y sé que el propósito de ayudar a salvar otras vidas, va a ser un cambio importante. Aunque yo, como madre, no lo hubiera logrado. Pero tengo la Fe y la Esperanza de que otros si lo van a lograr, y así habrá valido la pena, el dolor, la zozobra y la angustia vivida.
  3. Cada uno de nosotros tenemos un Yo interior, que habita en nosotros, yo imagino al mío en un jardín precioso lleno de flores, pájaros, mariposas, y un manantial de aguas cristalinas y cantarinas, que emite día y noche, una dulce melodía...En él me refugio, y busco la serenidad, la paz que a veces me hace falta, casi a gritos, y gracias a este ejercicio mental, y respiratorio, me aquieto, y puedo visualizar en mi mente la solución a algún problema, la paz que a veces puedo perder y que necesito como al aire, la gratitud a Dios, por todo lo que me ha dado, y por lo que me ha quitado también...Es una paradoja, pero si no hubiera sufrido las pérdidas personales que he tenido, quizás yo sería otro tipo de persona, y jamás hubiera escrito ni una línea... Simplemente no lo sé. A este viaje interior, yo le llamo meditación, y a lo largo del tiempo he encontrado, diferentes maestros que me han ayudado a conseguir esa paz interior que tanto nos hace falta.
  4. Cuando me siento bloqueada, no sólo mentalmente, sino hasta físicamente...simplemente me alejo, salgo a dar una vuelta con mi perrita, enciendo el televisor y veo alguna serie de las que me gustan, o incluso, solo tomo un vaso de agua, respiro profundo, y vuelvo al punto en que estaba, pero ya no me siento implicada, y la solución viene sola, encuentro las respuestas o me viene a la mente el lugar donde puedo encontrar aquello que necesito. Pero ya no estoy agobiada, me siento en Paz y transmito paz, algo muy importante para mi.
  5. He aprendido que cuando cambio el modo en que miro las cosas o situaciones, éstas cambian al positivo, se solucionan casi instantáneamente, o por lo menos, el nivel de tensión emocional se disipa o aminora, ya no me ahogo en un vaso de agua, al contrario, fluyo con él.
  6. He aprendido a confiar en mi misma, en mis fuerzas, en mis capacidades, en mis virtudes y también he descubierto mis luces y mis sombras, y aprendí a aceptarme tal cual soy, ni mejor ni peor, simplemente yo, este ser humano que piensa, siente, escribe y ama a la gente y que se implica con la gente, que empatiza, que se ha vuelto, con el tiempo, una mujer resiliente...No necesito grandes cosas, pero tampoco las cosas me poseen, cada vez me hago más independiente en ese sentido, y me da la sensación de libertad e independencia que necesito para vivir y respirar.
  7. Hablar siempre desde el corazón, ser una persona cercana, afable, tranquila, que infunda paz, es quizás una de las cosas más importantes para mí.
  8. He aceptado mi pasado, y me he dado permiso de aceptar mi presente, tal como se presenta, sin oponer resistencia, confiando plenamente en que el futuro será mucho mejor. No permito que el dolor del pasado nuble mi presente y espero con infinita gratitud el día de mañana, con la Esperanza de que será mejor, en todos los sentidos de mi vida.
  9. Se lo que siento, lo que quiero y lo que pienso, y actúo en consecuencia.
  10. Acepto a las personas, situaciones o cosas, tal como son, sin intentar cambiarlas. Actúo, si se requiere mi ayuda, pero si no, simplemente soy un observador y no me quejo de lo que me ha tocado vivir, lo he aceptado todo...¨Mi paquete Todo Incluido de la Vida¨...
  11. He dejado de castigarme o de sentirme culpable por las situaciones o errores cometidos, he entendido a través del dolor, que era necesario que yo pasara por todas y cada una de las etapas que he vivido, para ser el ser humano que soy, ni más ni menos. He llegado a entender que cada revés de la vida, ha traído un aprendizaje y una oportunidad para crecer como ser humano y evolucionar espiritualmente, aunque quizás se me haya ido un poco la mano, jajajaj.
  12. He tomado las riendas de mi vida, con una visión propia. Se lo que quiero lograr, a dónde quiero llegar y las cosas que quiero hacer o desarrollar, y estoy trabajando en ello. 
Profundamente agradecida a Dios y a la vida, por todas las cosas buenas y las personas maravillosas que pone siempre en mi camino, gracias Padre por todos ellos y por mis amigas, esa fuente inagotable de apoyo emocional, sin ellas no se que hubiera podido hacer.

Es una lista algo larga, pero creo que si la leen, encontrarán cosas que les puedan ser útiles, para aplicarlas a su propia vida. No son producto de mi imaginación, las he recibido a través de lecturas, ejemplos de vida y de la propia vida.

Dios nos bendiga a todos y a todas, que siempre tengamos la oportunidad de encontrar en nuestro camino al ángel que necesitemos para cumplir con algo o con parte de nuestro camino. Creo que siempre nos acompañan, y yo les estoy muy agradecida.

Mireya Pérez.




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