A los compañeros del tren especial que es nuestra vida

domingo, 15 de enero de 2017

Mira a tu alrededor y verás cómo reflejas lo que llevas por dentro....


¿Alguna vez se han parado a pensar en lo que llevan por dentro?. En si están o no, conformes con lo que han logrado?, con la vida que han llevado?...

Muchos de nosotros lo hemos hecho y seguramente habremos respondido de muy diversas formas, por el echo simple de que cada uno de nosotros tiene una experiencia de vida, que los ha traído hasta aquí, a este momento concreto en que yo, escribo y desgrano mi alma y ustedes han abierto por casualidad o no, este blog, en esta mañana de domingo.

Cuando abro cada mañana mi página de Facebook, leo lo que mis amigos y conocidos han compartido o lo que han encontrado y han colgado en su muro, y encuentro siempre cosas muy interesantes, desde cómo arreglar un cajón de la peinadora , recetas de cocina, artículos de crecimiento personal y también notas de ¨despecho o desagravio¨, que reconozco nunca leo, pues me producen una profunda tristeza emocional, no por mi, sino por la persona que lo ha compartido. Es aquí, donde nos damos cuenta de lo que llevamos por dentro...

Por ello, hoy me voy a dirigir a las personas que lo han pasado mal, por diferentes motivos, y que no han logrado reconciliarse con ellos mismos, y digo esto, porque no soy ajena a esos sentimientos, yo también, en una parte de mi vida, estuve parada en ese abismo emocional, y lo pasé muy mal. Pero gracias a Dios, una tarde al salir del trabajo, pasé por una librería y encontré al Dr. Wayne Dyer y sus libros de auto ayuda. Literalmente me salvó la vida, me ayudó y aún hoy me ayuda a crecer, a evaluar y a sincronizar mis pensamientos y mi vida, con aquello que quiero crear en mi entorno.

Hoy les voy a recomendar un libro de él: El Poder de la Intención, Editorial Pinguin Random House, 2005, Barcelona, España.

Cuando pasamos por un bache emocional, bien sea porque hemos sufrido ¨una aparente traición¨, una frustración ante una falta de respuesta del exterior, cuando sentimos rabia con nosotros mismos porque ¨lo hemos vuelto a hacer¨, etc.... En realidad no estamos descargando nuestra frustración con los demás, les podría decir incluso que el ¨tercero o tercera¨ni se entera, somos nosotros los que en realidad estamos sufriendo y los que nos sentimos mal, porque estamos dejando que sentimientos de baja energía nos dominen: tristeza, ira, frustración, dolor, rabia e incluso sentimientos de venganza...

Si adicionalmente, les damos calor y combustible al buscar artículos que refuercen estos sentimientos, nos harán caer, cada vez más, en el más profundo de los abismos, el abismo emocional... 

Pero gracias a Dios, tenemos la posibilidad de resurgir de nuestras cenizas y de emprender el camino de nuestra propia auto realización o de nuestra salvación y curación emocional. ¿Cómo?... depende de cada quien: desde la ayuda profesional a través de un psicólogo, de un taller de emociones, un retiro espiritual, libros de autoayuda, e incluso la confesión con un sacerdote con el cual sintamos cierto grado de empatía. Las amigas o amigos también juegan un buen papel, siempre y cuando estén en armonía consigo mismos y no nos lleven más allá de nuestro propio desastre.

Así que, una vez que hemos reconocido el estado en qué nos sentimos o estamos, viene la parte de la acción, la primera y más importante es el Perdón, sí, así como lo leen, no les estoy engañando, necesitamos perdonar y ser perdonados, porque las situaciones no las crea un sólo individuo, generalmente intervienen más de uno, y si no tomamos conciencia de que debemos perdonarnos a nosotros mismos, por no haber tomado las decisiones adecuadas a tiempo, y perdonar al otro u otros, porque nos hicieron daño o les permitimos que lo hicieran, no vamos a superar este bache. 

Después de esta etapa viene una muy importante, que es analizar en qué momento de nuestras vidas estamos, dependiendo de nuestra formación profesional, de nuestra cultura, o de nuestro grado de evolución emocional... Podremos tomar diferentes caminos, aquí influye mucho el grado de conocimiento que tengamos de nosotros mismos, pues para cada quien existe un camino, que le llevará a su superación, pero con etapas diferentes, porque cada uno tiene sus propias lecciones que aprender y las herramientas que necesitarán, irán apareciendo, en la medida que emprendan el camino con conciencia de que éste y no otro, será el que mejor les conviene.

En el momento en que tomamos conciencia de los cambios que debemos realizar, notaremos con asombro, que nuestro entorno cambia, no porque los hayamos forzado a hacerlo, no, sino porque nosotros habremos cambiado. Notaremos con asombro de nuestra parte, que somos más acertivos, que ahora nos es más fácil decir lo que pensamos o sentimos y expresarlo en palabras que no brotan desde la rabia, sino desde la razón, desde el amor. El Ego, que nos atrapaba en su rabia y dolor, ha dejado paso al perdón y a la reconciliación con nosotros mismos, y eso amigos lectores es un gran paso, el mejor de todos, pues es el primero que los llevará a su serenidad emocional y a su paz interior. 

Una vez que comiencen, sentirán que ¨dar un paso atrás¨, es imposible, ya su alma no acepta otra cosa que no sea la paz y actuarán en consecuencia y su entorno, descubrirá a ese ¨nuevo yo¨que les habita, les respetará y aceptará e incluso se felicitarán de estar en vuestro mundo.

Sin embargo, esto no es fácil, requiere de mucha fuerza de voluntad, de entender que posiblemente necesitaban pasar por esa etapa de dolor, para crecer y evolucionar. Generalmente no uso la palabra ¨madurar¨, porque estando en la Universidad en aquel año de 1978, nuestra profesora de Microbiología nos dijo: Los seres humanos evolucionamos, en todos los planos, nunca maduramos, porque madurar significa llegar a una etapa en la cual, se pudren los alimentos, y nosotros somos seres humanos, por tanto, no podemos ni debemos pensar en pudrirnos, sino en evolucionar¨... Demás está decirles que me lo tomé muy en serio, jajajajaj.

Si dentro de tí sientes amor, sólo puedes proyectar eso a tu exterior. Por tanto, es muy importante lo que puedas lograr con tus emociones y con la evolución de tu espíritu. Mientras más logres cambiar al positivo, tu entorno externo también cambiará, y atraerás a tu vida, personas, situaciones y entornos propicios para tu superación emocional y física, sin apenas darte cuenta. La máxima que dice: ¨Más rápido se atrae a una mosca con miel que con vinagre..., es muy cierta. 

Cuando somos personas que irradiamos buenas vibras, armonía, paz, serenidad e incluso amor, la gente que nos rodea, sin saber a ciencia cierta por qué, se siente atraída hacia nosotros, y aunque después dejen de vernos por algún tiempo, siempre recordarán como cualidad predominante, nuestro buen carácter, nuestro don de gentes y hasta un no se qué, que acompaña a aquel que vive en paz consigo mismo y con su entorno.

Hoy les invito a reflejar en su entorno, el paisaje de un hermoso lugar capaz de reflejar su imagen en las aguas cristalinas de un lago: vuestra paz, vuestro amor, vuestra energía positiva, y si en algún momento hay una nube gris, sepan que el viento soplará y las llevará lejos para no perturbarles, el amor es la mejor cura para todos los males y no tiene que ser única y exclusivamente el amor de pareja, que también es bueno, me refiero al amor a gran escala, por todo y para todos.

Dios nos bendiga a todos y cada uno de nosotros.



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