A los compañeros del tren especial que es nuestra vida

domingo, 20 de abril de 2014

La Comprensión y la Compasión.












Para mí comprender significa ponerme en los zapatos del otro y tratar de ver cómo él ve una situación y al entender su punto de vista, que no significa aceptarlo, lo entiendo, aunque a veces no lo comparta.

Por mi condición de mujer madura, que ha visto y vivido tantas cosas en la vida, y las que me falta quizás por ver, el comprender sea para mí más fácil, porque aunque no haya vivido todas las experiencias que un ser humano puede haber vivido, yo a mi vez he vivido unas cuantas,por no decir muchas, en las que he necesitado ser comprendida, y en esa comprensión del uno y del otro entra en juego algo que me parece muy importante, que es el Perdón, siempre empezando por perdonarme a mí misma, por lo que no hice, por lo que dejé de hacer, por lo que no intenté, por lo que sin querer pude haber hecho mal o haberle hecho daño a alguien sin saberlo, empiezo por mí, porque es una parte de rechazar al ego, que puede estar susurrando que no hace falta porque eres perfecta, mentira! , nadie es perfecto si no que se lo digan al espejo, si ponemos un espejo frente a nosotros y colocamos una cartulina, que separe nuestro rostro en dos mitades, y nos miramos primero el lado izquierdo, y luego el derecho, veremos que aunque es el mismo rostro, las mitades no son iguales, somos falsamente simétricos.

Y luego viene la tarea de perdonar al otro, que es más fácil, en apariencia, porque ahí el ego, nos susurra,- ¿ves que buena eres?- mentira también, no es que seamos buenos o malos, aquí no se trata de eso, se trata de liberarnos del peso de llevar sobre nuestra alma, todas esas cosas que en un momento dado nos hirieron, pero que no nos mataron, pues prueba de ello, es que estamos aquí, yo escribiendo, y ustedes leyendo, entonces..., aquella situación que en el momento nos parecía que iba a acabar con nuestra vida, no sucedió, al contrario, gracias a esa situación tomamos decisiones que nos llevaron a mejorar espiritual y físicamente. 

Siempre hablo del peso que es llevar sobre el alma, el no perdonar, porque me imagino a esas personas con su saco de piedras encima, hasta que la vesícula biliar les dice hasta aquí llegamos!, y está científicamente comprobado que las personas que suelen agarrar berrinches con mucha facilidad y que son rencorosas suelen sufrir de vesícula biliar y aparecen los cálculos y cuando tratan de salir por su canal hacia el esófago, dan los dolores que son atroces y generalmente hay que operar, gracias a Dios ya hay técnicas por laparoscopia que hacen que la intervención sea más sencilla y menos traumática.

Pero si en vez de guardar rencor y de odiar a la gente por cualquier cosa, perdonaran, dormirían como bebes, sin traumas, y los problemas serían más llevaderos. ¿No es más bonito hablar con toda la gente y llevarse bien con todo el mundo, en vez, de andar rumiando por las esquinas y hasta blasfemando?, a quien le hacen daño no es a la otra persona que posiblemente ni se haya dado cuenta o que sabiamente haya dicho,- doy un paso atrás y me retiro- y se acabó. A quien se hacen daño es a ustedes mismos, si supieran lo corta que es la vida, y que cuando llegue la hora,nos apagaremos como se apaga el televisor cuando hacemos clic, no perderían el tiempo en esas cosas, creo que amarían más y serían amados, sonreirían más y compartirían más, en resumen serían más felices.

Otro punto importante es la Compasión, que viene del amor, cuando queremos a alguien ( sin ser amor físico, sino amor de amigos, de hermanos, de padres, de hijos, de compañeros de escuela, universidad o de la vida)  y vemos que pasa por situaciones difíciles, y que a pesar de nuestro afecto, no podemos hacer nada o creemos que no podemos hacer algo, la compasión aparece para darle el ánimo para seguir adelante, la fuerza para que siga luchando, las ganas de volver a intentarlo, y el sabio consejo de no renunciar y seguir intentándolo una y otra vez. 

Todos necesitamos un amigo así en la vida, alguien que nos motive, que nos ayude, que nos consuele, que nos brinde su hombro para apoyarnos a caminar,o para poder llorar, y que nos abracen, con fuerza, pues puede que en un momento dado, nos vayamos al piso del dolor, y es ahí donde la amistad, el cariño y la comprensión hacia el otro aparece, para dar aliento, cuando ya creíamos que no podíamos más.

Creo que si miramos a nuestro alrededor veremos que tenemos esas personas cerca,a nuestro lado, con roles distintos, pero que amamos a todos, cada uno por su forma particular de ser, y pienso que si tenemos más de tres, somos afortunados, así que alegrémonos, porque no estamos solos, porque la vida es bella, porque si una puerta se cierra, se abren mil ventanas, porque si sufrimos una desilusión, otra aparece en el horizonte, porque no importa la edad que tengamos, siempre podemos volver a empezar, porque mientras hay vida, hay esperanza y porque debemos amarnos los unos a los otros como Dios nos ha amado..


Feliz Domingo de Resurrección!

Que Dios los Bendiga




Mireya Pérez






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