A los compañeros del tren especial que es nuestra vida

domingo, 18 de enero de 2015

Sueños de adolescente...



¡Qué joven de catorce o quince años no ha tenido alguna ilusión, o se ha enamorado de las estrellas del cielo...!

Cuántas jóvenes románticas a lo largo de los siglos, habrán observado las estrellas en el firmamento y se habrán hecho miles de preguntas, algunas habrán tenido la suerte de contar con alguien cercano que les explicara lo que significaban, otras les habrán dicho con voz bastantes hosca que eran cosas de mujeres y que se fueran a dormir....

Pero hoy les voy a contar sobre una chica que tuvo la suerte de contar con una madre sensible, que supo explicarle y ayudarle a superar esta etapa de transición entre la niñez y la juventud, que todos conocemos como adolescencia y dice así...

- Estrella, Estrella, qué haces? - dice la madre, la entrar en la habitación y ver a su joven hija asomada a la ventana, mirando embelesada la bóveda celestial.

-Mirando al Cielo madre, que aquél Lucero titila como si quisiera decirme algo...-

-Estrella hija mía, deja de soñar!!!!...-

- Que la vida no es un sueño...-

-¿ Ya estudiaste?-

-Si, madre-

-Y el trabajo de Ciencias?...-

-¡Listo madre, mañana lo entrego al profesor!.-

-Y no quieres que te acompañe mañana a la Biblioteca Pública del pueblo, a buscar algún libro que quieras leer y pedirlo prestado para leerlo en casa?.-

-Ay madre, es que el Lucero me habla....

- Mi niña, siempre ha estado ahí...Y nosotros moriremos y él seguirá sin inmutarse...

- Madre, ¿Porqué brillan tanto, si están tan lejos?...-

- Son soles o estrellas, como nuestro Sol, pero a millones de años luz de nuestro planeta e incluso, algunos científicos dicen que muchos ya no existen, sólo que su luz sigue viajando por el espacio hasta nosotros-

-Madre, ¿Cuando eras niña también veías las estrellas?-

- Sí, mi cielo, y como tú, pensaba que había una que brillaba sólo para mí...-

- Y que paso madre?-

Y la madre sonriendo al recordar los tiempos idos, le dijo..

Ay mi vida, apareció en mi horizonte un joven guapo y avispado, y en menos de un año, ya me había convencido que él era real, mientras el Lucero, era sólo eso, un Lucero. Y ese  joven apuesto es tu padre. ¿ No crees que fue muy listo?... jajajaja.-

- Vamos mi niña a acostarse!!, dile hasta mañana a tu Lucero, que mañana será otro día.-

-¿Quién sabe si cuando seas algo mayor, aparezca en tu vida un mozo noble e inteligente que supla con su presencia a ese Lucero tuyo?-

-Vale madre, Buenas noches. Te quiero (abrazando a su madre)-

- Y yo te adoro mi reina, dijo la madre, mientras cerraba las cortinas y le hacía un guiño de complicidad al Lucero... Que de repente también hizo una especie de guiño.......!!!!

Soñar, tener ilusiones, es algo tan propio y tan bonito de la juventud, y a veces, sin ser tan jóvenes, también tenemos sueños, sólo que en la edad adulta las llamamos METAS, jajaja, y ese grupo de ideas que llamamos ¡tormenta de ideas!, las convertimos en proyectos, en realizaciones, en realidades...

Pero no importa el nombre que le demos, todas forman parten de un sueño que aparece en nuestra mente, y que luego plasmamos al papel, al laptop, a la tablet, a la libreta que cargo siempre en mi bolso, o como hacía una amiga muy querida, que ahora es uno de esos luceros del cielo, en cualquier papel que tuviera a mano.. .   

La puerta de su nevera era una colección de posits de diferentes colores y tamaños, con un desorden ordenado, que solo ella era capaz de traducir, pero en eso radicaba su gran atractivo...

Por ello, hoy quisiera recordarles a todos, que debemos y tenemos derecho a soñar, con una Vida Nueva, con un Proyecto Profesional Nuevo, con el Empleo Perfecto y Maravilloso, con una Segunda o Tercera Oportunidad amorosa en la vida, con una vida divina y divertida, con la Felicidad!!!!.

Dios nos bendiga a todos, y ojalá todos tengamos un Lucero al que mirar y guiñarle un ojo, para recordarles que estamos aquí!!!!!!.


Mireya Pérez.



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